miércoles, 1 de diciembre de 2010

AUTOVÍA HACIA DIOS

" Os mando manos a la obra, estad despiertos, no temáis ocupar el día y la noche si es necesario pero preparad el camino para que haya un libre tránsito entre Dios y vosotros y entre vosotros y Dios.
Mirad en vuestro entorno, dentro de vuestro corazón y encontraréis muchas montañas, muchos obstáculos, encontraréis que habéis dejado entrar suciedad en vuestra vida , habéis dejado entrar de todo. Habéis abierto la puerta y la ventana, ha habido un poco de viento que ha hecho entrar el polvo dentro de la casa. Pensabais que la teníais tan limpia y tan arreglada, pero ahora la tenéis llena de polvo de tal forma que si pasas la mano en la mesa rascas la madera.

Allanad el camino, quitad lo que sobra en las montañas. Poned lo que falta para salvar los valles. Después lo agradeceréis.
A veces como somos tan desconfiados y tenemos poca confianza en el Señor, cuando el Señor nos manda limpiar la casa o construir el camino o prepararle el camino, pensamos en seguida en el mucho trabajo que tenemos que hacer.

De pronto vemos mucho que hacer , tanto que nos parece imposible, y pensamos que el Señor nos pide cosas que no podemos hacer. Vemos más el esfuerzo que hay que hacer o la renuncia que hay que hacer y se nos escapan los beneficios del final.
El Señor nos dice: No os preocupéis, estad despiertos. No temáis ocupar día y noche. Vuestra vida es más importante, más y más de lo que vosotros la hacéis de valer.
Estad despiertos, estad vigilantes porque después agradeceréis haber hecho allanado el camino, cuando podáis acceder a Dios en un suspiro. Pero de momento cogeos el pico y la pala y poneros a trabajar en el camino hacia Dios. El Adviento es la construcción de la autovía de Dios.
¿Tú quieres que Dios esté sensible en tí para tu vida? Pues coge el pico y la pala y ábrele el acceso.
- "No, es que yo prefiero que lo haga Dios. "

¿Tú quieres que Dios llegue a tu vida? Ponte a trabajar. Ábrele el camino. Prepárale el camino. Quita tantas cosas como te sobran de tu corazón. Tantas malas costumbres, tanta pasividad, tantas historias para terminar escogiendo lo que no conviene, simplemente por comodidad. Para simplemente dejarte conducir por lo que te apetece, cuando te apetece y como te apetece.
Comienza a quitar todos esos «regañadientes», todas esas situaciones de conflicto, todos esos pensamientos negativos... Comienza por eliminar toda esa desgana, comodidad, pereza... Comienza por eliminar tu mal genio, tu mal humor, tu tristeza constante. Comienza por eliminar todo eso.
Cuando lo hayas quitado todo, continúa poniendo la alegría, el amor, la paz, la esperanza, la equidad, la justicia, la virtud... en una palabra, todo lo que es bueno.
Y si tú quitas lo que es malo y pones lo que es bueno, lograrás construir una autopista para Dios y te será sencillo llegar a Dios y a Dios le será sencillo llegar a ti, porque no encontrará obstáculos. Porque no encontrará los obstáculos que ahora tienes y que le impiden muchas veces llegar a ti.
¡Velad, estad despiertos! ¡Construyamos la autovía de Dios

3 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola Dave!! Gracias por quedarte en Estoy a tu lado, en estos momentos me he tomado unos días de descanso, pero contesto correos, estos siempre están muy atrasados. De tu post, muy acertado, para recibir a Jesús, procurar tener limpio nuestro corazón de impedimentos, pero mucha gente no sabe cómo quitarse esos afectos desordenados y hay que enseñarles poco a poco de forma sencilla a quitarse los defectos y poner virtudes. Hay que desarrollar toda una habilidad para que tengan buenos habitos mentales, es una tarea ardua pero no imposible.
Gracias por tu espacio ya nos iremos conociendo.
Segumos en fiesta de octava de Navidad. Feliz porque ya ha llegado El deseado
Recibe mi ternura
Sor.Cecilia

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Bueno , vengo a saludarte, no veo comentarios, perece que me he metido en un desierto.
Con ternura
Sor.Cecilia

Dove dijo...

No no te has metido en el desierto.. Digamos que no cojo mucho tiempo para pararme por aquí, lo justo para compartir y disfrutar de amigas y amigos blogeros, aunque sea anónimamente y sin dejar huellas. Pero me alegro y agradezco profundamente tus visitas y tus comentarios. Espero que podamos seguir en contacto, cómo no!
Un abrazo amiga.